Quick Overview
Hay viviendas bonitas y luego están esas viviendas que transmiten algo desde el primer momento. Este ático no destaca por ser frío, moderno o impersonal. Todo lo contrario: tiene alma, calidez y esa esencia de hogar auténtico que hoy cuesta tanto encontrar.
Lo primero que enamora es su espectacular terraza de 62m². Amplia, soleada y tremendamente vivible. Un espacio con muchísimas posibilidades para disfrutar del clima durante todo el año: desayunos tranquilos al sol, cenas largas con amigos, rincones de lectura, flores, plantas, velas, música suave.
La pérgola existente permite imaginar un ambiente todavía más acogedor y con muchísimo encanto mediterráneo.
Las vistas abiertas y despejadas aportan sensación de amplitud, luz y desconexión, sin renunciar a estar perfectamente conectada con todo. Y ahí está precisamente una de las grandes fortalezas de esta vivienda: consigue equilibrar tranquilidad, comodidad y accesibilidad de una forma muy difícil de encontrar.
La conexión con el centro, comercios, servicios y transporte es especialmente cómoda, tanto para el día a día como para entrar y salir fácilmente cuando quieras. Tiene acceso rápido a las principales vías de comunicación de la Costa del Sol y conexión cercana con transporte público, algo muy importante para tener independencia y calidad de vida sin depender constantemente del coche.
Y, aun así, al volver a casa, la sensación sigue siendo la de refugio.
La vivienda está parcialmente reformada, se encuentra en perfecto estado y lista para entrar a vivir, pero mantiene ese carácter acogedor que muchas propiedades más nuevas han perdido. La cocina independiente tiene muchísimo potencial para alguien que realmente disfruta cocinando y viviendo ese espacio. Y el salón-comedor ofrece varias posibilidades de redistribución y personalidad; incluso podría estudiarse técnicamente la posibilidad de incorporar una chimenea decorativa o funcional, lo que elevaría todavía más esa sensación de hogar cálido y con carácter que tanto buscas.
Además, el hecho de incluir plaza de parking subterráneo en el mismo edificio, trastero, piscina y jardín comunitario hace que sea una vivienda tremendamente cómoda tanto para vivir largas temporadas como para usarla como ese hogar seguro, práctico y fácil de mantener.
Y hay otro punto importante que considero muy positivo pensando a futuro: es el tipo de propiedad que mantiene muy bien el interés y la demanda por su combinación de terraza, amplitud, conexiones y calidad de vida. No solo es una compra emocional; también tiene mucho sentido desde una visión patrimonial y de revalorización.
Esta propiedad encaja muy bien contigo si buscas que no transmita sensación de apartamento sin personalidad. Tiene vida, tiene luz, tiene terraza de verdad y tiene ese algo difícil de explicar que hace imaginarse viviendo allí.
Piscina en otro edificio contiguo, parking subterráneo + trastero en el mismo edificio.
***Ático en zona de tráfico intenso pero fácilmente comprobable que no se oye prácticamente nada: desde la terraza y del interior de la casa, paredes que insonorizan el ruído, no se oye el tráfico.
Ático luminoso y con gran sensación de amplitud
147 m² construidos
85 m² útiles interiores
Impresionante terraza de 62 m²
2 dormitorios
2 baños completos
Cocina independiente totalmente equipada
Amplio salón-comedor con acceso directo a terraza
Orientación sur, este y oeste
Sol durante todo el día
Vistas despejadas a ciudad y montaña
Parcialmente reformado y en excelente estado
Listo para entrar a vivir
Armarios empotrados
Aire acondicionado y calefacción
Plaza de parking subterráneo incluida en el precio
Trastero incluido
Edificio con ascensor
Piscina comunitaria
Jardines comunitarios
Muy buena conexión con principales vías de acceso
Transporte público cercano
Zona cómoda para vivir todo el año o como segunda residencia
Vivienda con gran potencial de revalorización y excelente salida futura